martes, 31 de mayo de 2016

Proyecto Grupo 4.

Había pasado mucho tiempo desde que no había tenido un proyecto tan grande, desde los 12 años aproximadamente, en ese momento aún no estaba consciente de lo que era convivir con plenitud para lograr un objetivo, claramente. Pero ahora que he crecido y se me ha dado esta oportunidad, fue muy impactante, me di cuenta que todo el grupo podemos ser tan unidos como queramos, pero algunas veces lo ignorábamos, lo cual era algo cruel. Esta estancia en el campamento y en el parque fue lo que detonó nuestro sentimiento de unificación, por el simple hecho de que todos estábamos presentes por una misma razón, y queríamos que funcionara, por supuesto que todos acabamos como muertos vivientes, cansados por haber hecho distintas actividades en el parque de Teziutlán, pero en nuestros adentros todos sabíamos que nada había sido en vano, que todo había sido por una buena causa.

No puedo negar la idea de que mi pecho se aligero por aquel breve momento, que para mi gusto pareció una eternidad agradable que se quedará grabada en la memoria, en el que estábamos todos alrededor de la fogata, compartiendo lo que habíamos aprendido en el día, donde hablamos de nuestros cansancios, frustraciones, alegrías, sentimientos tan completos y llenadores, lo cual hizo darme cuenta que al día siguiente nos sirvió como propulsor motivacional para trabajar aún más arduo, porque sabíamos que todos nos sentíamos igual y una ayuda en ese entonces jamás se negó, nos apoyábamos, distribuimos, convivíamos, en una perfecta armonía.

Puedo decir con certeza, claridad y orgullo que fue una de las mejores experiencias de unificación por la que he pasado, que todo valió la pena y espero con ansias volver a repetir algo parecido. Una ayuda al mundo puede hacerse mejor con compañeros, pero primero que nada tiene que empezar por voluntad propia. 











No hay comentarios:

Publicar un comentario